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Iconos
de la cultura local en la memoria
A modo de reconocimiento de la labor realizada en vida por
Juan Godoy y Tristán Altagracia, el municipio serenense ya
determinó que unos salones de la ex Estación de Ferrocarriles
llevarán sus nombres. Por Armando Tapia Cortés.
En
los últimos años, el ámbito de la cultura a nivel regional
se ha visto remecido por la muerte de algunos de sus más grandes exponentes.
Ese ha sido el caso de dos creadores que, a pesar de que hace un tiempo ya no
están más con nosotros físicamente, sí quedarán
en nuestra memoria por sus obras y por el homenaje que les tiene preparado la
municipalidad de La Serena.
Y es que hace pocos días se determinó dar los nombres de Juan
Godoy Rivera y Tristán Altagracia a dos de los salones principales de
la restaurada ex Estación de Ferrocarriles, que hoy albergan dependencias
municipales. Además el salón principal llevará el nombre
de Gregorio de La Fuente, en honor al autor del famoso mural “Historia
de La Serena” que se ubica al interior del recinto patrimonial ubicado
en la Ruta 5 (bajo la pasarela Líder).
Según explicó el alcalde Raúl Saldívar, la decisión
se enmarcó en el deseo “de rendir un justo tributo a artistas
que hoy no están, pero cuya huella perdurará en el tiempo y más
aún, en generaciones futuras que visiten este lugar y que podrán
conocer de su obra un poco más”.
Además, ya se presentó un proyecto para que la ex Estación
de Ferrocarriles lleve el nombre de Gabriela Mistral, la poetisa elquina que
cruzó el umbral de la inmortalidad tras obtener el Premio Nobel de Literatura.
Respecto
a los nombres que recibirán los salones, el director del Consejo
Regional de la Cultura y las Artes, Pablo Nicolai, opinó que “la
decisión del alcalde parece ser acorde con los reconocimientos que los
sectores artísticos culturales tienen sobre estos tres autores, cada
uno en su ámbito. Es indiscutible el aporte y trayectoria de De la Fuente,
así como también es evidente el aprecio que se tenía respecto
de Tristán Altagracia y Juan Godoy, uno como poeta y el otro, como gestor
cultural”.
¿QUIÉNES FUERON?
Tristán Altagracia fue el seudónimo de Bernardo Araya Pérez,
poeta regional nacido en los Mantos de Punitaqui en 1941. Estudió Historia
y Geografía en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile
y fue autor de una prolífica obra literaria centrada esencialmente en
la poesía.
Entre sus escritos se cuentan “Santiago Espiritual en el Nuevo Extremo
de la Vida”; “El Atelier del Poeta”, “Limeta Topacio” y “Norte
Profundo”.
Su último libro fue “Estrellas del Mataró”, que
fue publicado con el apoyo de la municipalidad de La Serena, donde desarrolló sus últimas
actividades literarias. Falleció el 15 de septiembre de este año,
a pocos días de haber participado en un acto cultural en el municipio.
Por
su parte, Juan Ismael Benjamín Godoy Rivera nació en Coquimbo
el 19 de noviembre de 1943. Cursó sus estudios en el Instituto Comercial,
donde comenzó a manifestar su interés por las letras. Cuando
tenía apenas 16 años, se transformó en el co-fundador
del centro cultural María Isabel Peralta, y también fue uno de
los que dio vida al Instituto Fernando Binvignat, del sector El Llano.
Trabajó como bibliotecario en el Liceo A-8, era funcionario del Arzobispado
e impulsó además la apertura de una biblioteca en el sector San
Juan, además de otras iniciativas similares relacionadas con la cultura.
Se desempeñó como secretario del Círculo Literario Carlos
Mondaca entre 1975 y 1981, participando en la instauración del Premio
Regional de Literatura.
En 1975 comenzó a divulgar su máxima obra, “El Papiro”,
publicación de carácter cultural que en 2005 cumplió 5
años. Fue partícipe de la creación de la Sociedad de Escritores
de Chile (SECH).
Editó numerosos libros divulgando el trabajo poético en la región,
y creó el Premio Papiro Guayacán, para distinguir a los artistas
e intelectuales locales, entre un largo etcétera de iniciativas ligadas
al quehacer cultural. Falleció en diciembre del año pasado, mientras
se encontraba trabajando en una edición especial de “El Papiro”.
LO QUE VIENE
Los salones de la ex Estación de Ferrocarriles deberían recibir
sus nuevos nombres en una ceremonia que podría realizarse en el mes
de diciembre o durante enero. Pero eso no será lo único que continuará con
el recuerdo de ambas personalidades de la cultura local. Según explicó el
presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) filial Coquimbo, Luis
Aguilera, existe una preocupación por la obra de todos aquellos que
ya han partido.
Consignó en todo caso que “aquello siempre va a depender de las
familias”, por lo mismo ya se estableció contacto con Jaime Araya,
hermano de Tristán Altagracia, para que se sigan editando escritos y
obras dejadas por el poeta. Respecto a “El Papiro”, la publicación
que creó Juan Godoy, Aguilera contó que “tengo entendido
que pretenden seguirlo”. En efecto, esta publicación, que tras
la muerte de Godoy ya sacó un número especial de homenaje, seguirá lanzándose
a futuro, aunque de manera más esporádica, por parte de la familia
de Juan Godoy.
OTRO HOMENAJE
El concejo comunal de La Serena, que encabeza el alcalde Raúl Saldívar,
determinó la semana pasada nominar la plaza central de la IV etapa del
Loteo Terra Serena (sector El Milagro), como plaza Poetisa Stella Díaz
Varín. La iniciativa busca contribuir a revalorizar la vida y obra de
la destacada literata, quien nació en La Serena el 11 de agosto de 1924,
falleciendo en el mes de junio de este año.
La calidad de la poesía de Stella Díaz ha sido comparada con
la de otro de los grandes del género, Vicente Huidobro, aunque su tono
lírico fue básicamente vivencial. Entre sus obras publicadas
están: “Razón de mi ser” (1949) y “Los dones
previsibles” (1992). Sus creaciones aparecieron también en algunas
antologías.
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